Hay un momento donde empiezas a entender cómo acabará una situación… antes incluso de que empiece.

Eso suele pasar después de muchos años en carretera.
Ya has visto:
- precios subir y bajar
- clientes imposibles
- normativas nuevas cada dos semanas
- rutas buenas volverse malas
- y problemas repetirse una y otra vez
Al principio todo te afecta más.
Un retraso te amarga el día.
Un cliente malo te quema.
Una carga complicada te desespera.
Luego cambia algo.
Empiezas a verlo venir.
Y también cambian tus prioridades.
Antes:
- querías hacer kilómetros
- rutas largas
- movimiento constante
Ahora:
- quieres trabajar tranquilo
- evitar dramas
- llegar sin problemas
- y descansar bien

Lo curioso es que muchos camioneros dicen estar cansados del sector…
Pero tampoco se imaginan haciendo otra cosa.
Porque después de tantos años, la carretera termina formando parte de ti.
Incluso cuando te quejas de ella.

Deja una respuesta